El papel de los carteles de la División de Gráfica y Cine de Parques y Recreo Público en la redefinición colonial del Puerto Rico de mediados del siglo XX

  1. Alberto Enrique Soto López
Dirigida por:
  1. Agustín Martín Francés Director/a

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Año de defensa: 2016

Tribunal:
  1. Miguel Ruiz Massip Presidente/a
  2. Rafael Manuel Ramon Menéndez Muñiz Secretario/a
  3. Alfonso Ruiz Rallo Vocal
  4. María-José García-del-Moral Vocal
  5. Isidro López Aparicio Pérez Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

El cartel serigráfico del proyecto de carteles del Taller de Cinema y Gráfica de Parques y Recreo Público se utilizó como medio para educar e insertar a las grandes masas dentro de las reformas coloniales ocurridas como consecuencia de la entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial y readiestrar a la población puertorriqueña, entonces compuesta por campesinos, para servir como mano de obra barata y dócil al proyecto colonial y a los beneficiarios del proyecto de industrialización de la posguerra. Se ha dicho en innumerables ocasiones que el camino al infierno está repleto de buenas intenciones; este es el relato de un viaje de ida. Los carteles de la División de Cinema y Gráfica de Parques y Recreo Público mantienen desde el origen varios elementos inquietantes de lo que se podría denominar como la política de reconstrucción de una colonia, de un territorio objeto de la sujeción/subyugación por parte de otro país, y presentarlo como un objetivo plausible, de consideración y cumplimiento con los derechos humanos fundamentales. Si esos elementos no resultaran inquietantes, podemos sumarles una inquietud mayor: los y las artistas que produjeron las imágenes aparentan que nunca fueron conscientes del discurso que estaban concretizando bajo el manto de una política de asistencia revolucionaria. Con este trabajo presentamos que a pesar de sus intenciones, las imágenes y los artistas muchas veces pusieron en práctica una serie de políticas y discursos imperiales/coloniales hacia la población local para forzar un desarrollo económico que beneficiaba al colonizador. Esta investigación pretende hacer una lectura desde las teorías poscoloniales y semióticas del fenómeno de los carteles producidos por artistas americanos para lo que denomino una reforma colonial, es decir, una puesta al día de las prácticas colonialistas de Estados Unidos en Puerto Rico. Los carteles formaron parte de la educación de la población puertorriqueña, todavía víctima de la invasión militar de Puerto Rico como parte de la Guerra Hispanoamericana de 1898. El proyecto de reforma colonial duró menos de ocho años y no necesariamente consiguió mejorar unas condiciones de vida de la población, sino más bien mejorar una infraestructura apropiada para el nuevo enclave industrial que comenzó entonces. La modernización que ocurrió, a la vez que el proceso industrial y de inserción de las masas hasta aquella economía, provocó unas marcas específicas sobre la población y la geografía, al hacerlas más vulnerables. Los carteles pueden dar pista de hacia dónde se dirigía la sociedad. Como producto de la campaña de industrialización, a la población se le alejó de la tierra; a la geografía, de su propio sentido. Artistas y carteles, en principio convocados por principios altruistas colaboraron incansablemente dentro de este proceso, al cual, luego de varias décadas, se le vería su nada atractiva desnudez. De hecho, a la fecha de hoy es más que evidente que todas aquella formas de normalizar a la sociedad dieron como resultado el socavamiento de la población, al alejarla de la tierra, especular con el terreno, darle paso a un desarrollo desordenado y la puesta en marcha de unos valores que predicaban el hiperconsumo de bienes como meta última del bienestar y logro de la felicidad y, en consecuencia, su alejamiento de la humanidad. El estudio más detallado, la observación y la clasificación tipológica de los carteles confirmó las sospechas que tuvimos sobre los mismos desde un principio.