Ansiedad social y sesgo de interpretación de expresiones faciales

  1. Aida Gutiérrez García
Supervised by:
  1. Manuel Gutiérrez Calvo Director
  2. Andrés Fernández Martín Director

Defence university: Universidad de La Laguna

Year of defence: 2018

Committee:
  1. Juan I. Capafóns Bonet Chair
  2. Itziar Iruarrizaga Díez Secretary
  3. Antonio Cano Vindel Committee member

Type: Thesis

Abstract

La ansiedad social se define como un miedo persistente y excesivo a ser evaluado negativamente por otras personas, y la consiguiente evitación de las situaciones que implican ser objeto de observación y examen público. En el presente estudio investigamos si la ansiedad social (a) conlleva una facilitación en el reconocimiento de las expresiones faciales negativas desde niveles de baja intensidad, (b) si facilita la detección de expresiones en los ojos no congruentes con una sonrisa en la boca, (c) los umbrales en la percepción de desconfianza para las distintas expresiones, y (d) los patrones de atención selectiva (dónde, cuándo, y cuánto se mira) a las caras cuando se hacen juicios de confianza sobre otras personas. Llevamos a cabo seis experimentos en los que empleamos como estímulos caras con expresiones emocionales en movimiento, lo cual constituye una novedad significativa respecto a las habituales fotografías. Cada experimento fue precedido de una fase previa de selección de los sujetos participantes mediante instrumentos de autoinforme para medir la ansiedad social. En las tareas experimentales los sujetos categorizaban las expresiones o juzgaban en qué medida las personas parecían confiables. En dos experimentos se registraron los movimientos oculares sobre las distintas regiones de las caras durante las tareas. Los resultados indicaron que las personas con elevada ansiedad social se distinguen por una elevada sensibilidad en la percepción de enfado y asco desde niveles bajos de intensidad expresiva, así como por un incremento exagerado de la desconfianza hacia caras con estas expresiones y hacia las caras con una sonrisa en la boca pero ojos no alegres (neutros, miedo, etc.). Además, esta tendencia de las personas con ansiedad social a desconfiar de quienes muestran una sonrisa ambigua (no congruente con la expresión de los ojos) está asociada a un patrón oculomotor específico: miran selectivamente, de modo temprano y más tiempo a la región de los ojos, lo cual les facilita la detección de incongruencias expresivas. En cambio, las personas con ansiedad social baja miran selectivamente a la boca sonriente. Concluimos que la ansiedad social se caracteriza cognitivamente por un sesgo interpretativo (percepción de desconfianza) ligado a un sesgo atencional (mirada selectiva). Estos sesgos son, en realidad, adaptativos en cuanto facilitan la detección de sonrisas falsas que podrían indicar una evaluación negativa (burla, arrogancia, etc.) y de expresiones de enfado y asco (hostilidad, desprecio, etc.). Este beneficio ocurre sin aparente coste, dado que los juicios de confianza hacia las caras con sonrisa genuina (congruente con ojos alegres) no se ven afectados y tampoco el correcto reconocimiento de otras expresiones (sorpresa, miedo o tristeza).