Estudio antropométrico en la población anciana de Tenerife

  1. María del Carmen Rijo Hernández
Teseo: 258282 DIALNET

Abstract

La nutrición tiene un papel importante en la mejora de algunos cambios involutivos propios de la edad, en el posible retraso de algunas enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento y en la mejora de la calidad de vida. Es posible diferenciar entre el envejecimiento usual o normal que aparece en la mayoría de las personas y es atribuible en gran parte al declive fisiológico; el envejecimiento patológico, donde la carga de las enfermedades hereditarias o adquiridas acelera el deterioro y el envejecimiento con éxito que alcanzan algunos centenarios, y que puede haberse visto propiciado por una carga genética favorable, la evitación de conductas de riesgo y otros determinantes (Carrel, 1994). Envejecimiento y dependencia constituyen un auténtico reto para las familias y la política social de un país. Es por ello que las sociedades de los diferentes países deben afrontar este reto de forma equitativa y solidaria para que todas las personas puedan desenvolverse con autonomía y calidad de vida en este período. La Organización Mundial de la Salud (OMS), desde la Conferencia Internacional de Nutrición en 1992, reconoció a la población anciana como uno de los grupos nutricionalmente más vulnerables Dicha vulnerabilidad es producto de los cambios anatómicos y fisiológicos característicos del proceso de envejecimiento, que afectan al estado de nutrición de los ancianos y promueven la malnutrición y sus consecuencias. Si mantener un adecuado estado nutricional es básico para la salud de cualquier individuo, en el anciano, además tiene implicaciones sobre su nivel de actividad e independencia y otras de carácter social. La población anciana resulta especialmente susceptible de padecer alteraciones nutricionales, sobre todo por defecto, con consecuencias severas e incluso mortales. El perfil nutricional es considerado como un grupo de valores que nos orientan hacia la presencia de determinados disbalances en el binomio salud-enfermedad de las personas. Los objetivos que nos hemos planteado al realizar este trabajo son: 1. Conocer el estado nutricional de los mayores de 65 años de la isla de Tenerife. 2. Determinar los factores influyentes en el riesgo de malnutrición de los mayores. 3. Comparar el estado nutricional de los mayores institucionalizados y no institucionalizados. Una de las conclusiones a las que hemos llegado es a que se debe fomentar la valoración del riesgo nutricional de los mayores con la finalidad de llevar a cabo una intervención precoz, identificar los factores de riesgo, prevenir las enfermedades asociadas al envejecimiento y mejorar la calidad de vida.