La colonización europea y el derecho de aguas. El ejemplo de Canarias, 1480-1525

  1. Antonio Manuel Macías Hernández
Journal:
Hispania: Revista española de historia

ISSN: 0018-2141

Year of publication: 2009

Volume: 69

Issue: 233

Pages: 715-738

Type: Article

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DOI: 10.3989/hispania.2009.v69.i233.118 DIALNET GOOGLE SCHOLAR lock_openOpen access editor

Abstract

La colonización de las Islas Canarias finalizó en el primer cuarto del siglo XVI y su fuerza motriz fue la agroindustria azucarera. Los documentos de cesión de la propiedad de las tierras y las aguas (datas) al colonato repoblador para el cultivo cañero revelan que esta distribución se efectúo de acuerdo con la cultura jurídica vigente en los principales regadíos de la España peninsular. La producción azucarera, estimulada por la demanda exterior, creció a buen ritmo y formó una «sacarocracia » que pronto controló las instituciones hidráulicas y del poder local. Y como sin agua no había agroindustria, la «sacarocracia» se dedicó con ahínco a eliminar todo obstáculo que impidiera el ejercicio de la iniciativa privada en la capitalización del recurso hídrico. Asistimos entonces a la génesis de una cultura jurídica diferenciada de su patrón originario y propia de un sistema hidráulico caracterizado por la propiedad y gestión privada del agua.

Bibliographic References

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  • La ratio Dm3/km2 del caudal anual de las aguas superficiales destinadas al riego en 1850 - que, por supuesto, era inferior a la del siglo XV, al reducir la posterior deforestación la masa forestal y, por consiguiente, la recarga de los acuíferos mediante la «lluvia horizontal» - era como sigue (entre paréntesis): Gran Canaria (261,73), Tenerife (15,94), La Palma (30,86), La Gomera (44,54), Lanzarote (0,28), Fuerteventura (0,18) y El Hierro (0,01). Los datos que han permitido el cálculo se encuentran en MACÍAS HERNÁNDEZ, A.M., «De Jardín de las Hespérides a Islas Sedientas. Por una historia del agua de las Canarias, c. 1400-1990», en: BARCIELA LÓPEZ, C. y MELGAREJO MORENO, J. (eds.), El agua en la Historia de España, Alicante, Publicaciones de la Universidad de Alicante, pág. 228
  • Las fechas del poblamiento y la presencia de púnicos y romanos son objeto de debate, pero no existe aún registro arqueológico que demuestre una aportación tecnológica externa. Un resumen de este debate, aunque defendiendo dicha presencia, puede verse en GONZÁLEZ ANTÓN, R. y ARCO AGUILAR, M.C., Los enamorados de la Osa Menor. Navegación y pesca en la protohistoria de Canarias, Santa Cruz de Tenerife, Organismo Autónomo de Museos y Centros, 2007, págs. 37-67
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  • Como sostiene GLICK, T.F., Tecnología, ciencia y cultura en la España medieval, Madrid, Alianza, pág. 26, las técnicas de irrigación de la prehistoria tienen múltiples focos
  • Se localizan en muchas regiones áridas - el Norte de África, el desierto del Negev, la América precolonial -, como indican, entre otros autores, SHAW, B.D., «Water and Society in the Ancient Maghrib: Technology, property and development», Antiquités Africaines, 20, págs. 1555-1556
  • y MEYER, M.C., Water in the Hispanic Southwets..., págs. 8-10
  • En este sentido, la hidráulica de los indígenas canarios aporta nuevos elementos al debate sobre el origen de algunas de las técnicas de riego del Levante español y del Norte de África. Sobre estas técnicas, véase PÉREZ PICAZO, M.T., «Tecnología hidráulica y estructuras sociales en los campos costeros de la región murciana, 1750-1950», en: GONZÁLEZ ALCANTUD, J.A., y MALPICA CUELLO, A. (coords.), El agua. Mitos, ritos y realidades, Barcelona, Anthropos, 1995, págs. 329-356
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  • Estimación nuestra a partir de las datas publicadas por BELLO LEÓN, J., «El reparto de tierras de riego en el valle de La Orotava (1501-1504)», Revista Mueso Canario, 48 (1988-1991), págs. 71-105
  • SERRA RÀFOLS, E., Las datas de Tenerife..., pág. 139, data 647
  • RONQUILLO, M. y AZNAR VALLEJO, E., Repartimientos de Gran Canaria..., pág. 156, data 95. La fanegada de esta isla equivale a 5 503,66 m 2
  • PERENNES, J.J., L'eau et les hommes au Maghreb. Contribution à une politique de l'eau en Méditerranée, París, Éditions Karthala, 1993, págs. 84-89. Consideramos que la voz 'gavia' deriva de la indígena «tabia»; en todo caso, no existe con este significado en el Diccionario de la Real Academia
  • La voz «mareta» no existe con este significado en el Diccionario de la Real Academia
  • Una data de 1507 alude a un «pozo con la tierra que está enderredor dél» en Santa Cruz de Tenerife, y otra de 1516 a un poblado de la costa sur de la isla, con manantial, pozos y tierras de cultivo (315 ha). Véase SERRA RÀFOLS, E., Las datas de Tenerife..., datas 1.290 y 318. Los pozos fueron luego del marqués de Adeje y se limpiaban todos los años
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  • RONQUILLO RUBIO, M., Los orígenes de la Inquisición en Canarias, Las Palmas de Gran Canaria, Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1991
  • En síntesis, suprimió todo impuesto indirecto (alcabala) sobre el mercado interior, abonándose únicamente un arancel del 6 por ciento ad valorem sobre la entrada y salida de mercancías procedentes de Europa y del 2,5 por ciento sobre los embarques a Indias. Una nueva interpretación sobre esta fiscalidad puede consultarse en BERNAL, A. y MACÍAS, A.M., «Canarias, 1400-1936. El modelo de crecimiento en perspectiva histórica», en: Economía e Insularidad (siglos XIV-XX), Santa Cruz de Tenerife, Universidad de La Laguna, 2007, t. I, págs. 16-17
  • Una perspectiva general de los repartimientos puede consultarse en AZNAR VALLEJO, E., La integración de las Islas Canarias..., págs. 239-238
  • FERNÁNDEZ-ARMESTO, F., The Canary Islands after the Conquest. The making of a colonial society in the early sixteenth century, Oxford, Clarendon Press, 1983
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  • No abordamos aquí el debate historiográfico sobre esta cuestión. El lector interesado puede consultar a GUIMERÁ PERAZA, M., Régimen jurídico de las aguas en Canarias, La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, 1960
  • y los textos de NIETO, A., «Heredamientos y comunidades de aguas en el siglo XIX» y «Las Comunidades de Aguas canarias en 1956», en: Estudios de Derecho Administrativo especial canario (Heredamientos y Comunidades de Aguas), Aula de Cultura del Cabildo Insular de Tenerife, 1969, t. III, págs. 95-177
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  • HERZEMI, A., «Derechos de agua de riego en Marruecos. Ley musulmana, normas consuetudinarias y legislación moderna», en: GONZÁLEZ ALCANTUD, J.A. y MALPICA CUELLO, A. (coords.), El agua. Mitos, ritos..., págs. 329-356. Es posible que la influencia andalusí se observe también en las técnicas y sistemas de irrigación de las Islas, pero se trata de una línea de trabajo aún pendiente
  • Sobre este tema y para el caso peninsular, véase BARCELÓ, M. y otros, Arqueología medieval. En las afueras del medievalismo, Barcelona, Crítica, 1988
  • GALLEGO ANABITARTE, A. y otros, El derecho de aguas en España..., t. I, págs. 127-144
  • Véase como ejemplo el acta de confirmación del reparto de tierras y aguas en el Valle de La Orotava (Tenerife) en 1505: «mandamos les sean dadas cartas de confirmación según que sus Altezas lo mandan, para que las hayan e tengan por suyas e como suyas en la manera que dicho es, para agora e para siempre jamás, para sí e para sus herederos e suscesores, (...) con el agua que por sus dulas les perteneciere según que por mi ser declarado e les cupiere conforme a la medida de las dichas tierras e repartimiento en ellas fecho, e mando que por nenguna persona sean despojados de las dichas tierras e heredades e agua que a ellos les pertenece». Texto tomado de SERRA RÀFOLS, E. y ROSA OLIVERA, L. de la, La reformación del repartimiento de Tenerife de 1506, La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, 1953, pág. 144. El subrayado es nuestro
  • RIVERO SUÁREZ, B., La producción de azúcar en Tenerife, 1496-1550, La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, 1991
  • MACÍAS HERNÁNDEZ, A.M., «Canarias, 1480-1550. Azúcares y crecimiento económico», en: História do Açúcar, Rotas e mercados, Funchal, Região Autónoma da Madeira, págs. 170-171
  • y VIÑA BRITO, A., «La hacienda de Tazacorte (La Palma)», Anuario de Estudios Atlánticos, 50 (2004), págs. 545-587
  • NIETO, A., «Heredamientos...», pág. 130
  • MORALES PADRÓN, F., Ordenanzas del Concejo de Gran Canaria (1531), Las Palmas de Gran Canaria, Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1974, págs. 121-124
  • y PERAZA DE AYALA, J., Las ordenanzas de Tenerife y otros estudios de administración local, Santa Cruz de Tenerife, Aula de Cultura del Cabildo Insular de Tenerife, 1978, págs. 77-78. Por otra parte, las ordenanzas de los nuevos municipios fueron copia de las vigentes en el solar andaluz
  • Cf. MALPICA CUELLO, A., «El Fuero Nuevo en el Reino de Granada y el Fuero de Gran Canaria. Notas para un estudio de la Administración Municipal», en: III Coloquio de Historia Canario-Americana, Las Palmas de Gran Canaria, Ediciones del Cabildo Insular de Gran Canaria, 1980, t. I, págs. 321-342
  • y ROLDAN VERDEJO, R., «Canarias en la Corona de Castilla», págs. 260-267. Finalmente, la jurisdicción privativa de la Alcaldía de las aguas se mantuvo hasta la abolición de los señoríos
  • Véase MACÍAS HERNÁNDEZ, A.M., «Los heredamientos de aguas de Canarias y la cuestión señorial», en: Constitución, Estado de las Autonomías y justicia constitucional, Valencia, Tirant lo Blanch, 2005, págs. 1.327-1.340
  • Se defiende aquí un enfoque institucional del concepto de mercado. Véase, entre otros autores, a NORTH, D.C., Instituciones, cambio institutional y desempeño económico, México, FCE, 1993, págs. 66-35
  • NORTH, D.C., «La evolución histórica de las formas de gobierno», Revista de Economía Institucional, 2 (2000), págs. 133-148
  • HODGSON, G.M., Economics and Institutions: a manifesto for a modern institutional economics, Cambridge, Polity Press, 1988, págs. 174-179
  • y MACÍAS HERNÁNDEZ, A.M., «Expansión ultramarina y economía vitivinícola. El ejemplo de Canarias (1500-1550)», Investigaciones de Historia Económica, 8 (2007), págs. 13-44
  • La Corona ordenó en 1513 al gobernador de Gran Canaria que guardarse la costumbre de incautar «las tierras repartidas como de secano una vez puestas en regadío, mediante el pago de su justo precio o la entrega de nuevas tierras de secano y previo pago de las mejoras efectuadas por los anteriores propietarios». Otra orden, de 1514, cita la cédula real que autoriza mudar aguas y tierras en provecho de los dueños del agua, y atiende la demanda de Catalina Guerra, que acusa al gobernador de impedirle el traslado de 4,5 azadas de agua a una nueva frontera cañera, pues ha dado estas tierras a sus parientes y allegados. Por supuesto, los dueños del secano se opusieron a la remuda de tierras cansadas. En 1513 denunciaron al gobernador por «haberles quitado la tierra... para dársela a quienes tienen agua, cuando se debería obligar a éstos a venderla en su justo precio o a comprar la mitad de las tierras, pagando su valor o entregando parte del agua, a fin de que todos los vecinos «tengan tierras y aguas y éstas no se concentren en pocas manos». Y en otra denuncia de igual fecha acusan al gobernador de «haberles quitado sus tierras para dárselas a Francisco y Cosme de Riberol, genoveses, que han comprado gran cantidad de aguas y no quieren vendérsela para regarlas». Estas disposiciones pueden consultarse en AZNAR VALLEJO, E., Documentos canarios en el Registro General del Sello, La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, 1981, documentos 936, 969, 972 y 1.058
  • SERRA RÀFOLS, E. y ROSA OLIVERA L. de la, Acuerdos del Cabildo de Tenerife, 1497-1507, La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, 1949, pág. 69. Acuerdo 16-01-1504
  • SERRA RÀFOLS, E. y ROSA OLIVERA L. de la, Acuerdos del Cabildo..., pág. 72. Acuerdo de 4-05-1504: «Fue asentado, acordado y mandado que qualesquier persona que quisieren sacar a su costa... qualquier cantidad de agua de la acequia de Araotava a las tierras de riego lo pueda fazer (...), e que desta toda la cantydad del agua que sacaren (...) la puedan gozar y gozen, con cargo que cada y quando qualquier persona viniere pagando lo que conprare sueldo por libra, que le den el agua que le pertenesciere segúnd le cupiere por sus dulas, en manera que gozen mientras no les pagaren (...)»
  • SERRA RAFOLS, E., Las datas de Tenerife..., data 553
  • AZNAR VALLEJO, E., Documentos..., doc. 524
  • y AZNAR VALLEJO, E. y otros, Documentos canarios en el Registro General del Sello (1518-1525), La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, doc. 33
  • Un ingenio produce como promedio 4 000 arrobas de azúcar blanco y el precio oficial de la arroba en este año es de 300 mrs., y los de mercado en 1518 y 1523 de 700 y 800 mrs. Sobre la producción azucarera, véase MACÍAS HERNÁNDEZ, A.M., «Canarias...», págs. 178-179
  • y sobre los precios a RIVERO SUÁREZ. B., La producción de azúcar..., págs. 151-152
  • AZNAR VALLEJO, E., La producción de azúcar..., págs. op. cit., pág. 130. Los ingresos ascendieron en este año a 1.083.958 mrs
  • AZNAR VALLEJO, E. y otros, Documentos canarios en el Registro..., doc. 13
  • Sumaron en estos años 3 938 669 mrs. y 3 060 000 mrs. Cf. AZNAR VALLEJO, E., Documentos canarios en el Registro..., op. cit., 130
  • ROSA OLIVERA, L. de, «Antecedentes históricos de los heredamientos y comunidades de aguas en Canarias», en: Estudios de Derecho Administrativo Especial Canario (Heredamientos y Comunidades de Aguas), t. III, págs. 34-35
  • MACÍAS HERNÁNDEZ, A.M., «Canarias...», pág. 170
  • VIÑA BRITO, A. y GAMBÍN GARCÍA, M., «El poder del agua. Conflictividad en las islas Canarias», Anuario de Estudios Atlánticos, 54, I (2008), págs. 323-370. Los miembros del Consejo Real que participaron en el negocio azucarero isleño fueron los siguientes: Lope de Conchillos, Luis Zapata, Ortún Ibáñez, Fernando Tello, Lorenzo Galíndez de Carvajal, Antonio Cornejo y Francisco de Vargas
  • MACÍAS HERNÁNDEZ, A.M., «De Jardín de las Hespérides a Islas Sedientas...», pág. 189
  • PERAZA DE AYALA, J., «El Heredamiento de Aguas de La Orotava (notas y documentos para un estudio histórico-jurídico de las aguas en Canarias)», en: Estudios de Derecho Administrativo Especial Canario (Heredamientos y Comunidades de Aguas), t. III, pág. 47
  • En la fase colonizadora, la voz 'Heredamiento' se refería a los bienes raíces, es decir, a las tierras y aguas que posee cada vecino de un determinado territorio o municipio. Cf. LALINDE ABADÍA, J., «La problemática histórica del Heredamiento», Anuario de Historia del Derecho Español, XXXI (1961), págs. 197-201
  • PERAZA DE AYALA, J., «El Heredamiento de Aguas...», pág. 53
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