Utilidad de la impedanciometría-phmetría esogfágica en el reflujo gastroesofágico pediátrico y estudio coste-efectividad

  1. GONZÁLEZ SANTANA, DANIEL
Dirigida por:
  1. Luis Peña Quintana Director/a
  2. Beatriz González López-Valcárcel Director/a

Universidad de defensa: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

Fecha de defensa: 10 de febrero de 2016

Tribunal:
  1. Francisco Ortega Santana Presidente/a
  2. Desiderio Reyes Suárez Secretario/a
  3. Honorio Miguel Armas Ramos Vocal
  4. Luis Ortigosa del Castillo Vocal
  5. Carlos Bousoño García Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

El reflujo gastroesofágico (RGE) consiste en el paso sin esfuerzo del contenido del estómago hacia el esófago y se produce varias veces al día en todas las personas, de manera fisiológica, siendo especialmente frecuente en los lactantes. Por contra, hablamos de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) cuando el reflujo gastroesofágico es la causa de síntomas importantes y/o complicaciones. Normalmente, el diagnóstico se basa en la exploración y en los síntomas del paciente, que pueden ser los típicos del RGE (regurgitaciones, náuseas o vómitos); síntomas atípicos (tos, disfonía, laringitis, asma, apneas, otitis, neumonías); o los derivados de complicaciones como la esofagitis (pirosis, dolor epigástrico o retroesternal, sensación de plenitud posprandial, fallo de medro, anemia, hematemesis, melenas, disfagia, o irritabilidad y dolor con la ingesta en los lactantes). En aquellas situaciones concretas en las que sí puede ser necesaria la realización de pruebas complementarias, clásicamente la pHmetría esofágica de 24 horas ha sido la prueba de elección por su alta sensibilidad y especificidad. Mediante un catéter intraesofágico con sensor de pH, se mide el número y la duración de los reflujos ácidos (pH<4). El catéter va unido a una grabadora en la que el paciente puede registrar los síntomas que presente durante el estudio, para posteriormente poder relacionarlos con los reflujos. Esta prueba está indicada cuando fracasa el tratamiento médico, cuando se quiere relacionar el RGE con síntomas extradigestivos y para el control de la eficacia de del tratamiento médico o quirúrgico. La impedanciometría-pHmetría esofágica se basa en la medición de la resistencia al paso de una corriente eléctrica del contenido del esófago, al tiempo que se registra el pH. Tiene la ventaja (frente a la pHmetría convencional) de poder detectar si este contenido es sólido, líquido o gaseoso; si se trata de una deglución o de un reflujo; y es capaz de detectar los reflujos débilmente ácidos y los no ácidos. Como inconvenientes hay que destacar que es una prueba más cara, se requiere más tiempo para el análisis de los datos, hay más variabilidad inter e intraobservador y los valores de normalidad no han sido todavía establecidos en la población pediátrica. Nuestra Unidad ha sido pionera, junto con otros pocos hospitales españoles, en el uso de esta nueva técnica y creemos que quizás nuestros resultados podrían ayudar a otros hospitales en la difícil decisión que supone continuar con la pHmetría convencional o apostar por esta nueva técnica, a pesar de su elevado coste. Objetivos Describir los resultados obtenidos con la impedanciometría-pHmetría esofágica en nuestros pacientes y averiguar si la realización de la prueba supuso un cambio en el tratamiento y/o evolución de los enfermos. Asimismo, realizar un estudio coste-efectividad de la prueba y compararlo con la pHmetría convencional. Material y métodos Se trata de un estudio prospectivo observacional realizado durante 5 años (desde junio de 2.010 hasta junio de 2.015) de todos los pacientes entre 0 y 15 años remitidos a la Unidad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil de Las Palmas de Gran Canaria, para realización de una impedanciometría-pHmetría esofágica como evaluación de una enfermedad por reflujo gastroesofágico sospechada o ya constatada. A todos los pacientes se les realizó un registro de 24 horas de impedanciometría-pHmetría con un catéter intraesofágico de 6 canales de impedancia y uno de pH, conectado a la grabadora portátil Sleuth Monitoring System y los datos obtenidos se analizaron con el software Bioview Analysis (ambos de Sandhill Scientific), siendo posteriormente revisados manualmente por la misma persona. De cada paciente también se registró la Unidad desde la que fueron derivados, los síntomas que presentaban, los tratamientos previos y posteriores a la prueba, si se realizó endoscopia digestiva alta y/o biopsias esofágicas y cuál fue su resultado, la evolución clínica posterior y el tiempo de seguimiento. Por otro lado, analizamos los costes que conlleva la realización de una impedanciometría-pHmetría esofágica, teniendo en cuenta: el coste inicial del aparato y su software para el análisis de los datos, el mantenimiento de los mismos, el material utilizado en cada prueba, la comprobación radiológica de la correcta colocación de la sonda intraesofágica, así como el tiempo empleado por todo el personal sanitario implicado en la realización de la prueba y en el posterior análisis de los datos obtenidos. Todo ello se compara con los costes atribuibles a la realización de una pHmetría convencional. Asimismo, se analiza al grupo de pacientes que no hubiera sido posible diagnosticar con la pHmetría convencional para comprobar si el hecho de ser diagnosticados influyó en una mejor evolución clínica del paciente, una menor realización de pruebas complementarias, menor uso de tratamientos no justificados y reducción de las visitas médicas.